Ernest Pons examina el cambio de paradigma en la educación superior, donde las instituciones transitan de la rigidez de la cátedra tradicional hacia un modelo centrado en el alumno y la diversidad. El autor tipifica los perfiles académicos actuales, contrastando al estudiante comprometido con el periférico , este último caracterizado por un aprendizaje estratégico y mayor ausentismo. Se argumenta que la democratización educativa y la tecnología han diversificado las aulas, obligando a la universidad a renovar sus métodos para combatir la desigualdad. La conclusión principal es que la autorregulación del aprendizaje es el motor esencial para el éxito en un sistema que debe modernizarse para mantener su relevancia.
By: CENIECAP - Juan Carlos Nolivos Valiente